Cómo fumar puede desencadenar artritis reumatoide

     Como ya sabe, el tabaco es malo para la salud. En algunos casos, desencadena cáncer de pulmón y, a menudo, se asocia con un impacto negativo en otras afecciones y enfermedades conocidas por un individuo. El tabaquismo no solo causa el cáncer de pulmón, sino que también provoca otras enfermedades cardiovasculares. Además de las enfermedades enumeradas anteriormente, los investigadores también han demostrado que fumar también puede desencadenar artritis reumatoide. Se han realizado varios estudios para determinar la relación entre esta enfermedad y el tabaquismo. Sin embargo, aún se desconoce el elemento del tabaquismo que es el principal responsable de aumentar el riesgo de artritis reumatoide. El hecho de que fumar durante la fase de tratamiento de la artritis reumatoide haga que la enfermedad progrese rápidamente y también es ambiguo hasta la fecha.

     Los investigadores han realizado varios estudios para determinar los efectos del tabaquismo en pacientes con artritis reumatoide. Después de completar estos estudios, resultó que el factor reumatoide no está presente en la sangre de todos los pacientes. La unión de unos anticuerpos a otros da como resultado la aparición de síntomas de este trastorno autoinmune. Se dice que alrededor del 20% de los ancianos contienen niveles elevados de factor reumatoide en sangre. Aunque se supone que está más en la sangre de quienes fuman que de quienes no fuman.

     Con el tiempo, este problema comienza a agravarse. Por tanto, fumar tiene efectos nocivos en pacientes que padecen artritis reumatoide. Además, está científicamente comprobado que fumar tiene efectos nocivos en el proceso de recuperación del paciente. El riesgo de la enfermedad es comparativamente mayor en mujeres que en hombres; la proporción es 3: 1.

     Los estudios también dicen que fumar también tiene la función de reducir el impacto de las drogas y desencadena el factor de riesgo de la enfermedad. También demostraron que los pacientes que fumaban mientras estaban en tratamiento nunca podían obtener los máximos beneficios de los medicamentos convencionales.

     Según estadísticas recopiladas por la Organización Mundial de la Salud, casi el 0,8% de los adultos en todo el mundo padecen este trastorno autoinmune. Además, las personas sanas también pueden adquirir esta terrible condición. Las estadísticas han demostrado que los fumadores son más propensos a esta enfermedad en comparación con los no fumadores. Cuanto más tiempo fume, mayores serán sus posibilidades de enfermarse. Fumar deja al paciente con mal aliento, dientes y yemas de los dedos amarillentos, resfriados frecuentes y tos. Por tanto, es recomendable evitar fumar, especialmente para quienes padecen este trastorno autoinmune crónico.